Cerramos una vendimia que se ha avanzado en el calendario y que ha estado marcada por la falta de lluvia y las altas temperaturas. A pesar de que la producción haya sido menor en algunas variedades, destaca el alto equilibrio de los mostos obtenidos, que nos hacen esperar unos grandes vinos de esta añada.

Cerramos una vendimia que se ha avanzado en el calendario y que ha estado marcada por la falta de lluvia y las altas temperaturas. A pesar de que la producción haya sido menor en algunas variedades, destaca el alto equilibrio de los mostos obtenidos, que nos hacen esperar unos grandes vinos de esta añada.
La vendimia 2022 ha terminado en Avgvstvs Forvm, este año mucho antes que en los anteriores años, y eso a pesar de que empezó el 10 de agosto, una fecha que ya empieza a ser la habitual estas últimas vendimias en la bodega del Penedès.

Podemos destacar dos factores que han marcado mucho la vendimia 2022 en nuestra zona (así como en otras zonas): una pluviometría muy baja en primavera e inicios de verano, y temperaturas altísimas durante un período muy largo de tiempo (desde mediados de mayo y hasta finales de septiembre).
Estos dos factores han hecho que, en muchos casos, se haya adelantado la fecha de vendimia en muchas de las variedades, así como que hayamos tenido unos finales de maduración rápidos y que las producciones en el viñedo hayan sido, en algunos casos, muy bajas. También hemos visto que en algunas variedades el tamaño de las uvas ha sido más pequeño, y eso significa menos mosto.
Sin embargo, por otro lado, estos factores han hecho que haya sido una vendimia con una sanidad extrema, que ha dado mostos muy limpios y equilibrados. Esto nos hace pensar que, a pesar de no tener tanto como quisiéramos, obtendremos unos grandes vinos.

Como siempre, empezamos cosechando los viñedos de la variedad Chardonnay, pero antes de tenerlo cosechado ya tuvimos que entrar el Sauvignon Blanc, ya que este año venía más avanzado de lo habitual. Seguidamente, fue el turno de Macabeo, Xarel·lo, Malvasía de Sitges y Xarel·lo Rojo y, en medio, algún tinto que maduraba muy rápido.
Los tintos nos hicieron correr, ya que en muy pocos días fueron terminando las maduraciones todos de repente, con el riesgo de tener alguna sobremaduración. Se necesitó mucha coordinación entre el equipo técnico de la bodega y los viticultores, para poder entrar cada uno en su momento óptimo. Pero lo hicimos.
Eso sí, el 22 de septiembre teníamos toda la uva entrada. Antes que en los últimos años, en los que lo habitual era terminarla a principios de octubre.

Cabe destacar que este año hemos trabajado con una zona de entrada de uva totalmente renovada, con instalaciones y maquinaria nueva de última generación. Creemos que esto también va a influir positivamente en la calidad de los vinos. En concreto, hemos estrenado una nueva zona de recogida y prensado de la uva, así como nuevas prensa, cinta transportadora y despalilladora.
Estamos seguros de que esta añada obtendremos muy buenos vinos. De hecho, los que tenemos ya más avanzados así lo constatan. Esperamos que esta tendencia se mantenga en el resto de nuestros vinos del Penedès.