Un año más, el momento más esperado del calendario vitivinícola ya está aquí. Y este 2026 llega más pronto que nunca. El próximo martes, 4 de agosto, daremos el pistoletazo de salida a la vendimia en Avgvstvs Forvm con la entrada de los primeros Chardonnays.

Un año más, el momento más esperado del calendario vitivinícola ya está aquí. Y este 2026 llega más pronto que nunca. El próximo martes, 4 de agosto, daremos el pistoletazo de salida a la vendimia en Avgvstvs Forvm con la entrada de los primeros Chardonnays.
En toda nuestra historia jamás habíamos empezado tan pronto. Las circunstancias climáticas de los últimos años están acelerando los procesos de maduración, pero el comportamiento de la viña este año nos invita a la esperanza.
Tras el largo y duro periodo de sequía de los últimos años, las generosas lluvias del último invierno han hecho su trabajo, permitiendo que el terreno se recuperara notablemente. La planta ha respondido creciendo con fuerza, desarrollando una gran masa vegetal y una buena producción de uva.
Es cierto que el periodo final de desarrollo ha vuelto a ser seco y que las recientes olas de calor —con temperaturas sostenidas alrededor de los 40 grados— han complicado la última fase de crecimiento del fruto, acelerando la maduración. Sin embargo, las reservas de agua acumuladas en la tierra han sabido sostener la cepa, ofreciendo un aspecto visual y una salud de la uva sencillamente maravillosos. Todo apunta a que tendremos una vendimia de una calidad excepcional, aunque de una cantidad inferior a la que se preveía hace unos meses.

A la entrada del Chardonnay, la variedad mayoritaria de nuestra bodega, le seguirán de cerca el Sauvignon Blanc, la Malvasía de Sitges, el Macabeo y el Xarel·lo. Además, prevemos que antes de que termine agosto ya tendremos que vendimiar parte del Cabernet Sauvignon y del Merlot que destinamos a nuestro emblemático Primer Rosat.
De cara a principios de septiembre, será el turno de la Garnacha Tinta, los Cabernets y Merlots para vinos tintos, así como del Sumoll: una variedad autóctona de referencia para hacer frente al cambio climático gracias a su gran acidez, que aporta una frescura y durabilidad únicas a los vinos.
Nos espera un periodo de trabajo intenso en la bodega, pero sin duda es la época más bonita del año: cuando disfrutamos elaborando y soñando en todo lo que vendrá. Lo tenemos todo a punto para una campaña que puede ser histórica. ¡Puede ser un año de grandes vinos!